DOLOR QUE HIERE

El abandono en la niñez y el reencuentro con su madre: así es la historia trágica de Palito Ortega

La actitud de su progenitora marcó la vida del cantante Palito Ortega.
viernes, 26 de noviembre de 2021 · 01:30

No es la primera vez que lo cuenta pero, en esta oportunidad, abrió su corazón y con lujo de detalles: Palito Ortega relató uno de los acontecimientos más fuertes que le tocó atravesar en la vida y que lo marcó profundamente.

Con el cariño y la calidez de Jey Mammón, Palito Ortega supo narrar con el corazón en la mano cómo fue la dura experiencia de reencontrarse en la adultez con su madre, la mujer que le dio vida y que había abandonado a la familia cuando él era chico. El cantante nacido en Tucumán reveló que, tras cumplir 80 años, inició una forma de despedida. “No sé si voy a volver al Luna Park”, sostuvo.

Como una manera de revalorizar el concepto de familia, Palito formó una pareja con Evangelina Salazar y tuvieron 6 hijos.  

Más allá de recordar el estrecho vínculo con su padre y el casamiento con Evangelina Salazar, que se televisó en vivo y en directo desde la Abadía de San Benito, Palito Ortega también se dio la oportunidad de narrar sobre el vínculo con su madre. 

Tal como le preguntó Jey, el productor que arrancó en “El Club del Clan” había recibido una carta de parte de ella y decidió que era el momento de volver a verse. “Finalmente nos encontramos, fue un encuentro difícil. Pero bueno, yo entendía que era la vida, se dio así”, mencionó.

El músico relató que le compró a su madre un departamento muy lindo en Capital para que estuviera cerca.

 

Una familia con muchos hijos

La vida, después del abandono de su madre, los obligó a él y a sus hermanos a asumir responsabilidades. “Éramos cinco varones y una hermana muy chiquita. Y mi viejo se hizo cargo de todo. Entonces, mi viejo era como Dios. No me alcanzaban las manos para querer ayudarlo”, recordó el cantante.

Conciente del paso de los años, Palito Ortega confesó que va a aprovechar el 2022 para hacer algunas visitas internacionales por Latinoamérica, "pero ya para darles el abrazo final".

A partir de ese momento, Palito Ortega comenzó a salir a trabajar con un cajoncito para lustrar zapatos. “Les lustraba y les cantaba, para que vengan más clientes. Y después, esas monedas se las ponía en las manos a él”, describió Palito.