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Descubrí los beneficios y desventajas del pasto sintético

Estos factores te ayudarán a determinar si es la opción indicada para tu jardín.

Pasto sintético. Fuente: (Instagram)
CON ESTILO

Desde hace mucho tiempo, el pasto sintético se convirtió en la solución perfecta para aquellas personas que soñaban con tener un patio verde, pero no contaban con el tiempo o los recursos para conseguirlo de forma tradicional. Tanto el cambio climático como los nuevos estilos de vida llevaron a que los fanáticos de la jardinería analicen todas las ventajas y desventajas a la hora de elegir entre césped artificial o el natural.

Uno de los primeros pros que aparecen en la lista de razones por las cuales se debería colocar pasto sintético en el patio es que no necesita que lo rieguen. Este factor lo hace amigable con el medio ambiente y ayuda a cuidar este recurso que brinda la naturaleza.

Por otro lado, el césped artificial tampoco requiere mucho mantenimiento. No es necesario cortarlo, colocar fertilizante, retirar la maleza, controlar las plagas o incluso protegerlo del intenso sol que aparece durante la temporada de verano.  

Los expertos en jardinería también recalcan que los materiales que suelen utilizarse para fabricarlo no son tóxicos y no les producen alergias a las personas que deseen pasar una tarde disfrutando del aire libre.

Entre las desventajas de colocar césped artificial, aparece su elevado costo (sobre todo si se busca conseguir un material que se asimile al aspecto natural). La instalación también requiere de una persona que esté calificada para el trabajo y que pueda llenar correctamente todos los espacios del jardín.

A la lista se suma su tiempo de vida útil: se estima que el pasto sintético dure entre 7 y 15 años. El tiempo estimado es mucho menos al de uno natural, aunque este requiera más mantenimiento y cuidados básicos.

El último motivo por el cual las personas pueden cambiar de decisión antes de colocar este material en sus espacios verdes es que durante el verano suele absorber el calor y es imposible pisarlo sin quemarse un poco los pies.